Concejal de Quilmes se retiró a los gritos del recinto porque no aprobaron una minuta para reordenar el espacio ocupado por los trapitos

El Concejo Deliberante de Quilmes sesionó en medio de un escándalo, cuando el concejal José María Salustio se levantó de su banca ofuscado y a los gritos se fue del recinto porque no aprobaron una minuta que tenía como fin regular el ordenamiento del espacio público apropiado por los “trapitos”. La minuta fue presentada por la concejal Patricia Capparelli, y la misma solicitaba que se instruya al personal de tránsito del municipio para que “además de sacar a los autos mal estacionados y generar multas, reordenen el espacio que es ocupado con baldes o conos por los trapitos y los frentistas”. Y subrayó: “la gente estaciona mal porque no puede estacionar en los lugares ocupados con baldes o conos que son “reservados” por los trapitos para sus clientes. La calle no es propiedad de nadie. Hay que reordenar el espacio público”, dijo Capparelli.

La minuta, entre otras, no fue aprobada por los concejales, y ese fue uno de los motivos que enojó al edil Salustio que se retiró diciendo “y entonces para que venimos acá”.

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